LA CRISIS COSCA PASO A PASO (1)
Leopoldo Badía de un forma muy clara y amena nos explica el origen de la actual crisis, a la que denomina Crisis Ninja, un calificativo que utiliza George Soros en su último libro: Para entender la crisis económica actual: el nuevo paradigma de los mercados financieros. Su explicación se basa en la economía estadounidense pero en este blog tenemos otro argumento más centrado en el caso español que gira en torno a tres ejes: CAB
Construcción
Automoción
Banca
En la explicación de la crisis Leopoldo Badía afirma:
“como la economía americana iba muy bien, el deudor (el ninja)) hoy insolvente podría encontrar trabajo y pagar la deuda sin problemas”.
Pero no explica porque la economía americana dejó de ir bien.
Continúa la argumentación señalando:
“Este planteamiento fue bien durante algunos años. En esos años, los ninja iban pagando los plazos de la hipoteca y, además, como les habían dado más dinero del que valía su casa, se habían comprado un coche, habían hecho reformas en la casa y se habían ido de vacaciones con la familia. Todo ello, seguramente, a plazos, con el dinero de más que habían cobrado y, en algún caso, con lo que les pagaban en algún empleo o chapuza que habían conseguido.
Lo que no dice es que ese dinero gastado, era dinero circulante que se agrega a la cuenta de consumo, es decir, contribuía al aumento del consumo nacional, base de la economía estadounidense. Ahora nos dicen que la crisis es una crisis, entre otros elementos, de consumo.
La teoría capitalista dice que las personas al consumir generan puestos de trabajo porque el comerciante al vender puede contratar a empleados para atender a esos clientes (los ninja).
En cuanto al papel de los banco estadounidenses señala que:
“Como los Bancos iban dando muchos préstamos hipotecarios, se les acababa el dinero. La solución fue muy fácil: acudir a Bancos extranjeros para que les prestasen dinero, porque para algo está la globalización. Con ello, el dinero que yo, hoy por la mañana, he ingresado en la Oficina Central de la Caja de Ahorros de San Quirico de Safaja puede estar esa misma tarde en Illinois, porque allí hay un Banco al que mi Caja de Ahorros le ha prestado mi dinero para que se lo preste a un ninja”.
En Estados Unidos puede ser así pero los datos en España no parecen corroborar esta teoría:
El Confidencial el 19 de Febrero del 2007 publica: “El Banco de España alerta: inmobiliarias y constructoras están en el límite de su endeudamiento”.
El Economista el 22 de Mayo del 2007 publica: “Los créditos a constructoras e inmobiliarias crecieron un 44,8% en 2006.”
Expansión el 19 de Mayo del 2008 publica un informe elaborado por el Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana. “Las constructoras recibieron el 60% de los créditos concedidos por los bancos durante 2007. Una cifra que casi duplica la registrada en 1992.
En dicho informe se destaca que el elevado porcentaje supone una "bomba de relojería" para la estabilidad del sistema financiero. El documento señala que el crédito total destinado a la construcción se ha multiplicado por más de doce en los últimos quince años, pasando de los 88.500 millones de 1992 a los 1,07 billones de 2007”.
“Las entidades que mayores préstamos han concedido a empresas del sector del ladrillo son las cajas de ahorros (Caja de Ahorros de San Quirico de Safaja), que tienen más de un 70% de todos sus créditos a sectores residentes en constructoras”.
Entonces los créditos no son para “ninjas” sino para más bien para especuladores españoles (Clanes) como veremos más adelante. Pero por si no queda claro, el informe continúa: “las cajas tienen una "importante" carencia de capital para afrontar cualquier posible aumento de la morosidad y de los impagados. Estas entidades cuentan con 14 céntimos por cada euro prestado a la construcción. La cantidad que las cajas de ahorros han destinado a préstamos para constructoras es siete veces superior a su capital, circunstancia que las deja en una posición financiera "muy frágil" ante la crisis económica”.
¿Se cumplen aquí las Normas de Basilea” que exigen a los Bancos de todo el mundo que tengan un Capital mínimo en relación con sus Activos?
¿Cuánto deben los clanes a la banca?. ¿Tienen patrimonio suficiente para responder de la deuda? ¿Qué dicen la normas en este caso?
En la Vanguardia del día 20 de Julio del 2008 nos da alguna explicación:
“La deuda de las constructoras es tres veces superior a su valor en bolsa. Las seis empresas más grandes del sector, ACS, FCC, Acciona, Ferrovial, Sacyr y OHL deben 94.821 millones y valen 35.000”.
“Cuando el dinero era fácil y barato, parecía lógico que las constructoras aprovecharan su enorme capacidad de endeudamiento para apalancarse con el fin de diversificar su negocio y despegarse de un ciclo económico que después de catorce años de crecimiento ininterrumpido empezaba a agotarse. Sin embargo, cuando las condiciones del mercado financiero han cambiado, las constructoras han quedado estranguladas por su elevada deuda”.
Sacyr Vallehermoso compró el 20% de Repsol, ahora vende Eiffage
Acciona en sociedad con Enel compra el 25% de Endesa. Ahora quiere romper con Enel.
ACS entra en el accionariado de Fenosa y en Iberdrola. Ahora vende lo comprado en Fenosa.
“El sistema energético español había quedado blindado ante los tiburones extranjeros”.
Los clanes españoles tomaban posiciones frente a los extranjeros, pero ¿con qué dinero? Con dinero prestado por la Banca que a su vez debía obtenerlo de otro sitio. PURA ESPECULACION. Comprar sin liquidez para hacer negocio y todo ello sin plan de inversión, desarrollo e investigación.
Si lo trasladamos al terreno de la persona de a pie sería:
Año 2003. Le pido dinero al Banco Santander y presento mi piso como aval.
Los intereses están bajos. Euribor al 2,30.
Compro otro piso con la idea de alquilarlo. Al principio me va bien porque consigo clientes y con lo ingresado pago el préstamo e incluso gano.
Año 2006. El euribor está al 3,80
Me cuesta conseguir clientes porque hay una incipiente crisis económica y tengo seria dificultades para pagar la hipoteca. Si sigue así la cosa tendré que vender.
